Aquí puede encontrar los siguientes contenidos:

Cristianismo primitivo

Un planteamiento nuevo

Resumen de “El Grupo de Jerusalén”

El autor

Reportajes aparecidos en:

 

 

 


Cristianismo primitivo.

 

         Esta sección aportará al visitante investigaciones sobre los orígenes de nuestra religión y nuestra filosofía de vida. Ofreceremos al lector ideas alternativas, facilitándole un resumen previo e indicándole dónde se exponen esas alternativas.

        Cuando alguien enfoca cómo se inició nuestra religión puede hacerlo desde una ideología o desde su propio deseo de averiguar. En el primer caso, el autor defenderá su ideología. El lector conoce ya esa postura. Si quien investiga trabaja en plan independiente, sin criterios previos, lo hallado dará una medida de su capacidad de análisis.

        Por mi parte diré que pertenezco al segundo tipo de autores. Y los frutos de lo hallado están publicados y resumidos en este apartado. He de decir que no me identifico con el contenido de los artículos ni con la ideología de las webs que citaré. Pero cuando se busca algo, se encuentra donde está. Y si a eso le acompañan otras cosas, lo que buscamos es lo que buscamos.

        De momento, puedo brindar a quien esto lee las siguientes alternativas: En primer lugar, la dirección de la web y a continuación, los lugares a pulsar para llegar a artículos sobre Cristianismo primitivo.     

        * Kolisraelorg Contiene una crítica sobre la historicidad de los primeros escritos del cristianismo. Dicha crítica está hecha por autores judíos; es cómo se nos ve desde el otro lado. Destacaría el interés de un artículo titulado "Pablo. Traidor, iluminado, apóstata, ¿o qué?", otro titulado "¿Textus receptus?" y los que el lector desee. Texto en castellano.

        Pruébese a entrar en la página principal y recorrer la senda siguiente:

www.kolisraelorg.net   Judaísmo   Aceptar   Artículos   Mesianismo cristiano

        * Herencia cristiana una serie de artículos de Earl Doherty titulados "El rompecabezas de Jesús". Son los resultados de un investigador protestante independiente. Texto en castellano.

http://www.herenciacristiana.com/frames/rompecabezas.html

            ¿Fue el Evangelio según Tomás fuente de inspiración para el autor de Marcos? En tal caso, Tomás sería anterior y Marcos posterior. Un Profesor estadounidense así lo deduce de sus investigaciones. En oposición a sus tesis, un estudioso oficial argumenta en sentido contrario.

            Y en el otro extremo, un ejemplo de visión mágica de la vida en nuestros días.

                1. Tomás y Marcos: El Profesor Stevan L. Davies, Ph.D. analiza en profundidad la relación entre Tomás y Marcos en dos extensos artículos. Al final de ambos, hay unas cortas Conclusiones de gran claridad. Note el lector la lógica de los argumentos del Profesor Davies, su cautela a la hora de obtener conclusiones parciales y el hecho de que sigue admitiendo que todos los Evangelios son obra de quienes aparecen como autores oficiales. Pueden compararse sus conclusiones con las del capítulo IV de El Grupo de Jerusalén.

                        http://www.misericordia.edu/users/davies/thomas/sptomark1.htm

                Una ampliación o segunda parte, en

                        http://www.misericordia.edu/users/davies/thomas/sptomark2.htm

                En oposición al investigador anterior, he aquí las afirmaciones de alguien en sentido contrario. Compárense los argumentos.

                        http://www.menteabierta.org/html/articulos/ar_actual_evangvyf.htm

             

          Una postura ortodoxa moderada. La web que viene está en el lado opuesto. Defiende la veracidad del Nuevo Testamento y de la historia del cristianismo tal y como se nos enseñó de pequeños. 

                                                        http://menteabierta.org

        En su Sección "Creer ... ¿en qué?" hay varios artículos relativos a los documentos de defienden la historicidad del cristianismo primitivo. El lector juzgará.

Ya iniciado Abril, veamos dos webs de las que cabe extraer abundante y documentado material.

        1. Los Evangelios de Tomás y de Felipe traducidos del copto. Con mi agradecimiento por su amabilidad, me agrada presentar la web en la que colabora muy activamente el Dr. Paterson Brown, que habla nuestro idioma. Ha trabajado en la traducción de los Evangelios de Tomás y de Felipe desde los originales en copto. La web es

                                                        http://www.metalog.org

        Están en ella las versiones en castellano de ambos Evangelios, con abundantes y eruditos comentarios.

        2. He conocido la existencia de la web

                                                        http://www.geocities.com/pejlj/index.htm

en la que se traducen del inglés varias series de artículos en los que se analiza la fiabilidad tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. He ofrecido la página principal. En la Sección Librepensadores y Humanistas figuran dos autores que son muy a recomendar. En sus escritos se habla de falsificaciones, interpolaciones y sentido común. El lector ya explorará otros temas que le puedan interesar.

                 ----------------------------------------------------------------------------------

        No he encontrado para este mes de Mayo textos que pueda ofrecer a nuestro visitante sobre Cristianismo primitivo. Por lo que voy a tratar de explicar algunas de las teorías que circulan sobre lo sucedido en Israel en el siglo I sobre el Maestro bueno, al que todos suelen llamar Jesús. Así le llamaré sólo en este artículo. Y enlazaré con la teoría recogida por el autor del Código Da Vinci.

        Hay quienes mantienen que Jesús es un mito total, que no existió. Dicho esto, defienden que todo lo escrito sobre él es falso. Acuñémosla como la teoría número uno.

        Teoría número dos. Jesús vivió y ahora hay que tratar de explicar de manera lógica lo que nos han contado de él. Todo lo que sabía, sus milagros y sobre todo su resurrección. Para explicar el problema más complejo, su resurrección, se han creado varias teorías: La que llamaremos número dos explica la resurrección de Jesús diciendo que quien murió no fue Jesús, sino un gemelo suyo. ¿Base para ello? Tomás, llamado el Dídimo o gemelo. Tomás era gemelo de Jesús, o se le parecía enormemente, hasta el punto de que crucificaron a Tomás, no a Jesús. Y luego éste pudo aparecer a los ojos de sus seguidores en unas pocas ocasiones antes de desaparecer para siempre de la historia. ¿Dónde se fue tras la falsa resurrección? Responderemos a esta cuestión en las dos últimas teorías.

        La teoría número tres explica la resurrección diciendo que Jesús casi murió en la cruz, pero no murió realmente, quedó moribundo. Lo bajaron de la cruz y se recuperó en el sepulcro. ¿Base para ello? Que Pilato se extrañó de que ya hubiera muerto, como puede comprobar el lector en Marcos 15,44. De ahí que al tercer día, un Jesús debilitado pero vivo pudo mostrarse a unas pocas personas, para desaparecer tras un corto período de tiempo hacia un destino desconocido.

        Con cualquiera de las dos teorías anteriores se explica la resurrección. Veamos ahora dos nuevas teorías que explican lo que hizo Jesús o su descendencia tras la resurrección explicada de una u otra forma.

        Teoría número cuatro. ¿Dónde aprendió Jesús todo lo que sabía? Y responden, en Egipto, ya que los egipcios tenían fama de realizar milagros y curaciones. ¿Y su Sabiduría? De la India, sin duda. Jesús habría viajado de joven por Egipto y la India, donde aprendió de maestros curaciones y Sabiduría, volvió a su tierra, practicó ambas cosas y tras el azaroso episodio de la crucifixión y de la falsa resurrección (ver teorías dos y tres) se volvió a la India, o más concretamente a Cachemira, donde murió a edad avanzada.

        Teoría número cinco. Esta teoría le proporciona descendencia a Jesús. Jesús no fue célibe, sino que mantuvo relaciones con una mujer. ¿Base para ello? El logion 61 de Tomás: Salomé dijo: "¿Quién eres tú, hombre... que has subido a mi lecho y comido de mi mesa?". Otra base: Jesús se aparece en primer lugar a María Magdalena y ésta le dice "Maestro mío". La teoría liga a Jesús con María Magdalena y les da un vástago. A la muerte de Jesús, Magdalena y su hijo parten para las Galias, donde serán la raíz del linaje de los reyes merovingios (hacia 409).

        El autor del Código Da Vinci adopta esta teoría y sobre ella construye una trama de simbología, crímenes y suspense.

        Como puede apreciarse, todas las teorías, salvo la primera, que lo niega todo, tienen algo en común: Las cuatro teorías últimas intentan explicar de manera lógica el relato evangélico. Y ése es precisamente su fallo, porque todas ellas están dando por bueno el relato evangélico, sin captar que existe otra posibilidad, que el relato de los evangelistas sea, en su inmensa mayoría, falso. Que los milagros sean adjudicaciones tardías y por ello gratuitas. Que otro tanto suceda con la resurrección, que la misma sea invento interesado.

        Teoría número seis. Mantengo que no es una teoría, sino un descubrimiento. Veamos el propio texto evangélico. Analicémoslo. Localicemos cuñas que cortan un relato más primitivo. Hay al menos cuatro. Vea el lector una en Marcos 6,14-29, la decapitación del Bautista. Elimine dicho pasaje y una los bordes del relato que existía antes de la cuña. Luego hay un Marcos original y unos añadidos. ¿Pertenece la resurrección de Marcos al original o a los añadidos? Si fuera de los añadidos, ¿de qué parte serían los demás relatos de la tal resurrección? Hay que basarse en el propio texto, sin aceptar ni rechazar a sentimiento nada. Es la forma en que he llevado la investigación en "El Grupo de Jerusalén". Y el relato original de Juan sobre el Jesús histórico figura en el apartado de Sabiduría de esta web, porque es un relato de Sabiduría.

        Para terminar, puedo ofrecer al lector una muestra de cómo se construye una explicación sobre la vida y milagros de Jesús. En un foro costarricense, he encontrado una supuesta carta escrita por Jesús en el huerto de Getsemaní. Tiene la apariencia de un testamento o una autobiografía. Por descontado, es una elucubración, la vida de Jesús en forma de novela.

        Hay que entrar en la dirección

http://www.89decibeles.com/foro/viewtopic.php?t=2666

         Se trata de tema "¿Jesús el hijo de Dios?". Bajar a la segunda aportación, firmada por Marcosaruj, y descargar el fichero "Judas y Jesús.txt". En la historia, Judas es el ayudante de Jesús, el que le ayuda a realizar sus planes. Su autor, una vez más, trata de explicar el relato evangélico de manera racional.

        Existe un libro que abunda en la misma línea. Se titula "El Evangelio según Judas", del escritor polaco Henryk Panas, Ultramar Editores e impreso en Estella en 1.986, por lo que puede estar agotado. En él, su autor abunda en la misma construcción de que Judas fuera el brazo derecho de Jesús, que era un rebelde que luchó por su pueblo contra los romanos y pereció en el intento. En este libro, María muere de melancolía, enamorada de Jesús y amada por Judas. Según su autor, Jesús no dejó descendencia.

        Como el lector puede apreciar, hay teorías para todos los gustos. Realidad histórica, sólo una. ¿Cuál?

--------------------------------------------

En Junio, un tema que prosigue el del mes anterior:

 

Investigadores del Conocimiento (1/3)

        Esta web es una Escuela y en ella intervenimos todos los que la frecuentamos. Muchas comunicaciones se canalizan a través del Foro y son conocidas por todos. Otras, no. Unas y otras influyen en los temas que aquí se tratan. Un buen amigo me ha enviado dos libros sobre Cristianismo, que analizaré en este apartado. Vienen muy bien como ejemplo de lo que es válido y de lo que no lo es para investigar temas de Verdad.

        El título del primer libro, traducido, sería "Los cinco Evangelios". Sus autores, Robert W. Funk, R.H. Hoover y el Seminario de Jesús. Editado por Harper San Francisco en 1.993. El Seminario de Jesús se compone de más de 200 expertos en temas religiosos y lenguas antiguas. Por descontado, se trata de expertos independientes de cualquier confesión religiosa. Actúan según su propio criterio, no siguiendo indicaciones de la superioridad.

        El segundo libro, más reciente, lleva por título "El Cristo pagano". Su autor es Tom Harpur, periodista, pastor anglicano y Profesor de griego y Nuevo Testamento en una Universidad de América del Norte. Editado por Thomas Allen Publisher en Semana Santa de 2.004. El primero es obra de un colectivo, de un colectivo de expertos, mientras que el segundo es obra de un solo autor, de alguien que ha hecho de la religión el tema de al menos parte de su vida.

        El colectivo del Seminario de Jesús inició sus trabajos estableciendo unos criterios sobre la metodología a seguir. Por ejemplo, distinguían entre "el Jesús histórico y el Cristo de la fe, encapsulado en los primeros credos". Marcos habría sido anterior a Mateo y Lucas. Jesús no habría predicado el próximo fin del mundo. La doctrina del Jesús histórico habría que buscarla en lo que fue predicado y luego recogido por escrito y no en lo que fue escrito directamente. Y, finalmente, "los Evangelios serían narraciones en las que la memoria de Jesús ha sido embellecida con elementos míticos que expresan la fe de la comunidad en él". Y no era el crítico quien tendría que demostrar que un pasaje de un Evangelio era no histórico, sino que quien pretenda que tal pasaje es histórico es quien debiera demostrar lo acertado de su tesis. A estos criterios, el libro los denomina "los siete pilares del saber de los expertos".

        El lector meticuloso se habrá percatado de que, de los siete pilares, sólo he nombrado cinco. Hay otros dos. El segundo pilar dice que "los Evangelios sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas) están mucho más cerca del Jesús histórico que el cuarto Evangelio (Juan), que presenta a un Jesús espiritual". El cuarto pilar dice que "la hipotética fuente "Q" es la explicación de la doble tradición, el material que Mateo y Lucas tienen en común más allá de su dependencia de Marcos". Estos dos pilares no son acertados.

        Estudiando los Evangelios, los expertos del Seminario se sumaron al criterio de que "los relatos que reflejan hechos sucedidos después de la muerte de Jesús son creación de los evangelistas o de la tradición oral posterior a éstos". Es decir, estos expertos aceptan como realidad lo que se conoce como "profecías después de sucedidos los hechos". En estos pasajes de supuestas profecías y en otros más, los evangelistas actuaron con gran libertad y "con creatividad inventaron discursos para Jesús".

        Otro acierto de los autores, "Jesús casi nunca hablaba de sí mismo en primera persona ni se denominaba Mesías". "Como norma, un Maestro no se promociona, es modesto, no hace ostentación" de su saber. Y otro acierto, "el 82 % de las palabras atribuidas a Jesús en los Evangelios no fueron dichas por él".

        Hasta aquí, los aciertos, que no son pocos. Sin embargo, cuando, armados con estos criterios, los expertos analizan cada pasaje y votan sobre su cualidad, los frutos resultan ser decepcionantes. Dividieron la cercanía de cada pasaje al Jesús histórico en cuatro grados:

                Cualidad 3: Sin duda Jesús dijo esto o algo muy parecido.

                Cualidad 2: Jesús probablemente dijo algo parecido a esto.

                Cualidad 1: Jesús no dijo esto, pero estas ideas eran cercanas a las suyas.

                Cualidad 0: Jesús no dijo esto. Esto es algo posterior o de tradición diferente.

        Cuando los más de 200 expertos exponen sus opiniones sobre qué dijo y qué no dijo Jesús y votan qué nota dar a cada pasaje, llegan a la conclusión de que lo poco que adjudican al Jesús histórico está en Marcos, Mateo y Lucas y no en Juan. Esto, lector que esto lees, es una barbaridad. Es justo lo contrario: Juan original refleja la única versión auténtica de la vida del Jesús histórico y su doctrina. Los tres sinópticos son, en su inmensa mayoría, ajenos a la historia de Jesús.

        Y no afirmo lo anterior tratando de defender la reconstrucción hecha del relato original de Juan que figura en Textos de Sabiduría de esta web. No. Es que para investigar en temas de Verdad hay que tener algo funcionando dentro. El sistema no es reunir a cien, o mejor doscientos, expertos de la calle y que se pongan a expresar qué les dice a ellos tal pasaje. No importa cuanto sepan de lenguas arameas, griegas o siríacas, ni cuantos doctorados tengan en culturas semíticas, amorreas, ugaríticas o jeroglíficas. Necesitan tener en marcha el Fondo. Si no, están perdidos.

        ¿Cuántos de los 200 expertos trabajaban con su Fondo al lado? Y me atrevo a responder, ninguno. Si uno sólo lo tuviera funcionando, se hubiera salido del Seminario de Jesús - viendo claro lo descabellado del intento - hubiera investigado con el Fondo en marcha y hubiera escrito un libro con el resultado de sus lúcidas investigaciones. En temas de Verdad no se puede llegar a nada decente si no se acomete la investigación con el instrumento que navega como pez en el agua por la Dimensión Superior, con el propio Fondo. Parece mentira que entre tanto experto ninguno hayan oído hablar del Fondo.

        El suyo fue un intento mental, bienintencionado, respetable, elogiable, de aclarar algo del mundo de sus propias creencias. Pero fueron a la ascensión malamente dotados y se agotaron con las primeras estribaciones. Creyeron, en su juvenil ilusión sutil, haber descubierto algo. Nosotros sabemos que realmente no llegaron muy lejos.

        El segundo libro ya es otra cosa. Pero de él hemos de hablar otro día. Hoy se nos ha hecho tarde. Hasta la próxima.

...........................................................................

Investigadores del Conocimiento (2/3)

                El segundo libro sobre Cristianismo primitivo está escrito también en los Estados Unidos, se titula "El Cristo pagano, recuperando la luz perdida". Su autor es un veterano periodista, persona muy dedicada a la investigación y a la divulgación de temas ideológicos, autor de otros nueve libros, Tom Harpur. Muy bien editado por Thomas Allen Publishers de Toronto.

                Tom Harpur ha investigado a fondo, de la mano de tres expertos en Mitología y Religión del antiguo Egipto, ya difuntos, las creencias egipcias. Y ha llegado a la conclusión de que las historias que se nos han contado de nuestro Maestro bueno ya eran conocida en Egipto mil años antes de que aquél naciera. Ello le lleva a concluir que quienes inventaron nuestra religión se inspiraron en fuentes egipcias y las plagiaron. Pone en duda incluso la historicidad de la figura de Jesús.

                He de decir que en esta importante parte de su libro coincido con él. Alguien añadió el 88 % de los textos que hoy componen los Evangelios y, muy posiblemente, se inspiró en cultos mistéricos de aquella época. Es sabido que en Roma estaban muy extendidos los cultos a Isis. También los misterios de Mitra hacían furor entre los romanos.

                Es muy acertada su apuesta por recuperar la luz de donde estaba antes de que nos la quitaran. Y asimismo lo es su convicción de que es en el interior de las personas donde duerme la unción interior, "the Christ within", a la que hay que acudir y sacudir.

                Las diferencias, que es normal las haya, radican en el detalle de dónde está esa luz, aunque tal vez se deba a que mi inglés no es muy bueno. El libro está en dicho idioma y espero que se traduzca al nuestro, porque es un libro sensato, ameno, documentado y a recomendar.

                El mes que viene sacaremos conclusiones de los dos libros anteriores y, si nos da tiempo, hablaremos de un sacerdote benedictino español del que se habla por todo el mundo, del padre José O´Callaghan. Demuestra, a juicio de unos, y no lo hace, para otros, que cierto manuscrito hallado en Qumran pertenece a los Evangelios, concretamente a Marcos

                Felices vacaciones, a los más afortunados.

...........................................................................

Investigadores del Conocimiento (3/3)

          Como está indicado en el Grupo de Jerusalén, en temas de Verdad no vale la democracia. Acierta más y se acerca más un solo autor que ha progresado en el Camino, que 101 que están mucho más atrás. Y eso es lo que sucede con los dos libros que he comentado en meses pasados. Está mucho más cerca de la historia y de lo realmente sucedido Tom Harpur que el conjunto de estudiosos del Jesus Seminar. Por más que éstos parten de unos principios muy válidos en su mayoría, como ya se ha indicado.

         Y ello se debe a que la Dimensión Superior no se explora con la mente ni con los títulos, sino con esa otra "cosita" que todos tenemos y que no todos desarrollan, el Fondo. De ahí que, en temas sutiles, la fiabilidad de un autor se mide por su avance en el camino de desarrollar su Fondo. No por otra cosa. Va a acertar más o menos según lo avanzado que esté en el Camino. Eso los buscadores lo pueden comprender perfectamente. Les basta con mirarse en el espejo y recordar cómo eran y qué pensaban de la vida hace X años.

          Aclarado, pues, el tema de Investigadores del Conocimiento, vamos a hablar de un jesuita español al que conocí de manera fugaz en un ciudad catalana hace unos 10 años, el padre José O´Callagham. Allá por 1.972 el padre O´Callagham identificó un pequeño fragmento procedente de la cueva 7 de Qumran, el 7Q5, como pertenecientes al Evangelio según Marcos, concretamente Marcos 6,52-53. Es el pasaje en que Jesús con sus discípulos, después de haber calmado la tempestad, desembarcan y les sale al encuentro un endemoniado.

          En el fragmento se distinguen 13 letras de manera clara, otras 7 no tanto, aunque han sido identificadas según el padre O´Callagham y un espacio entre dos frases. Las jerarquías oficiales niegan tal identificación. Por su parte, el padre O´Callagham en colaboración con un Profesor español de Matemáticas, ha editado un libro (Los primeros testimonios del Nuevo Testamento. El Almendro, 1.995) en el que se demuestra matemáticamente que la probabilidad de que el conjunto de letras del papiro no sea de Marcos 6,52-53 es de 10 elevado a menos 10, es decir, uno partido por diez mil millones. Lo que equivale a decir que es prácticamente nula. 

        Así están las cosas, se sigue discutiendo sobre el tema y últimamente hay estudiosos que apoyan la identificación hecha por el padre O´Callagham. He conseguido localizar a uno de éstos, en castellano:

http://www.bsw.org/?l=72091&a=Art04.html

        Caso de alguna dificultad, sirve esta otra dirección:

http://www.bsw.org/project/filologia/filo09/Art04m.html

        Por mi parte diré que estoy a favor de la identificación del padre O´Callagham. El texto descubierto en Qumran por el padre O´Callagham bien puede pertenecer al conjunto de escritos neotestamentarios (del Nuevo Testamento) que vieron la luz en los tiempos primeros. Es una pieza más del puzzle neotestamentario y es preciso situarla en su sitio. Debo insistir en que hay que lograr situar esa pieza en su lugar, dentro del complejo proceso de redacción de los Evangelios. Mientras no sepamos ciertamente, de manera documentada e irrefutable, cómo se escribieron éstos, no podremos hacer ninguna afirmación definitiva ni científica y las que se hagan tendrán un valor casi despreciable. 

        Para terminar por hoy, ha llegado a mis manos un libro muy valioso. Obra del autor judío Mario Javier Saban, se titula "El Judaísmo de San Pablo". Muchas veces hemos oído comentarios sobre el Judaísmo visto por autores cristianos. Este libro ofrece la visión inversa, cómo nació el Cristianismo a partir de su cuna, el Judaísmo. Mario Saban conoce a la perfección la doctrina judía y explica en el libro cómo se desgajó el Cristianismo primitivo de su matriz judía y cómo posteriormente se revolvió contra sus orígenes, para llegar a la oposición y a la persecución de todo lo judío por parte del cristianismo más tardío.

        Escrito por un estudioso, de manera concienzuda, es un libro para quienes están seriamente interesados en conocer la génesis de sus creencias, el Cristianismo. Aunque no coincido con ciertos matices de orden menor, estoy convencido de que el libro no pasará desapercibido, ya que tiene el gran mérito de explicar cómo se produzco ese cambio asombroso - el nacimiento y la posterior oposición - y qué mecanismos hicieron posible tal proceso. Volveré sobre este libro el mes que viene, por su importancia.

...........................................................................

       "El Judaísmo de San Pablo" de Mario Javier Saban

        Este mes de Octubre es ya el momento de hablar con más claridad sobre nuestras ideas y la Realidad. Muchas obras que se escribieron basadas en la aceptación pura y simple de la historia escrita por quienes predominaron quedarán inservibles, ya que hablan de ficciones absolutas. Una de las que no quedará inútil es la que comentábamos el mes pasado, "El Judaísmo de San Pablo", obra de Mario Javier Saban

        Y ello porque este trabajo desgrana la trayectoria seguida por quien "parió" nuestra historia ideológica y diseñó en su cabeza la que iba a pasar como historia del Cristianismo primitivo. En lo que sigue voy a dar por hecho que el lector está al tanto de las novedades aportadas por "Simón, opera magna", de modo que podemos distinguir entre lo sucedido y lo que se preparó para nuestro consumo y encauzamiento ideológico.

        El autor del tinglado ideológico, alias Simón, ideó una saga. Al modo de "Hombre rico, hombre pobre" o "La guerra de las galaxias". La saga discurriría a lo largo de 300 años, los que mediaban entre el momento histórico en el que el fraude se fraguaba y la fecha en que decidieron que iba a comenzar la falsa historia. Como de montaje ideológico se trataba, era preciso una saga ideológica, no bastaba con inventarse personajes ficticios. Y se forjó una historia ideológica, la que Saban relata con todo detalle en su libro. 

        Había que justificar la extracción judía del falso Mesías. Había que forjar una historia de desgajamiento entre la corriente cristiana y la matriz judía. Y había que justificar un enfrentamiento posterior, de modo que los judíos pasaran a ser los malos de la historia, como el Emperador Constantino requería. Simón era historiador y muy hábil forjando falsas historias. Y lo hizo magistralmente bien. Un análisis profundo y serio del tinglado planteado por Simón figura en el libro sobre San Pablo citado. Poco importa que Pablo fuera un personaje más de la saga, tan real como Supermán, las ideas que se le adjudicaron eran coherentes con el fin perseguido, iniciar el distanciamiento desde los tiempos primeros.

        Conocer la historia y seguir los recovecos de su gestación puede ser un tema de interés para cuantas personas no se conforman con el estado actual de la cuestión. Y ambos libros, relacionado uno con la falsa historia, "Simón, opera magna", y el otro con la farsa ideológica cocida, "El Judaísmo de San Pablo", puede ser una buena base de partida para saber por donde encaminar los pasos de uno mismo.

...........................................................................

        Y una vez que nuestro visitante ha leído los textos ofrecidos, añadiré un comentario sobre lo que me parece que es el quid de la cuestión. ¿Son nuestros escritos fundacionales lo que aparentan? ¿Podemos hacer caso a sus autores? ¿Hasta qué punto reflejan realidades históricas? Tener respuestas probadas a estas preguntas es un requisito previo. La postura oficial acepta que todo lo escrito es cierto y trata de justificarlo. Hay investigadores independientes que aceptan la mayoría de lo escrito en nuestros textos fundacionales y critican esto y lo otro. Y hay otros que no aceptan casi nada. ¿Quién tiene razón?

        Lo que defiendo es que hay que averiguar si los escritos fundacionales son auténticos o hasta qué punto son auténticos. Es fundamental salir de dudas y poder afirmar de manera irrefutable si el Evangelio de Marcos fue escrito por quién y en qué momento de la Historia, en qué se basó, si en su memoria, en lo que le contó otra persona o en escritos anteriores. Y lo mismo para los Evangelios de Juan, Mateo o Lucas. Y lo mismo se podría afirmar del Apocalipsis y del resto de escritos del Nuevo Testamento.

        Hay que saber, sin el menor género de dudas, de quiénes son los relatos y cuándo fueron escritos. Sin eso, todo lo que pensemos sobre el Maestro bueno, su vida y su doctrina es pura adivinación. No podremos salir de dudas y dejar de defender posiciones encontradas mientras no se logre esa certeza. Y en ello estamos. Ciertamente, el problema es difícil. Las cosas ocurrieron hace casi 2.000 años. Pero estoy convencido de que terminaremos por saber realmente lo que pasó.

        Un planteamiento nuevo.

         Tras haberse editado el libro "Simón, opera magna", puedo hacer en esta Sección un planteamiento nuevo y global. Sepa nuestro visitante que todos los comentarios anteriores están hechos sabiendo la realidad: Todo el Cristianismo fue un puro invento, obra de Constantino. Pero no podía decirlo. De ahí la última frase, inmediatamente antes del título en rojo de este mes, claro que terminaremos por saber lo sucedido, bastaba editar el libro.

      Ahora el lector entiende que todas las elucubraciones sobre esto y aquello eran vanas si no están basadas en lo realmente sucedido. Y que sólo sabiendo lo que pasó podremos encauzar correctamente nuestras ideas hacia un objetivo que no sea la sumisión y la inhibición de nuestra sociedad de los temas que le competen y le interesan.

        Se precisa una sociedad más activa, más comprometida, más presente en las decisiones importantes, más reguladora y no regulada. Más moldeadora y no moldeada. Más guía y menos guiada. Más conocedora y menos engañada. Nuestra situación, si uno se para a pensarlo, es sencillamente vergonzosa. Humillante, inadmisible. 

        ¿A qué sociedad que no sea la occidental se le puede mirar a los ojos y decirle

"lo siento, amiga mía, pero todas tus ideas sobre el ser humano, la Divinidad, la vida y su objetivo, la muerte y su esencia, todo aquello en lo que crees, es una falsificación inmensa, hecha hace 17 siglos, para que sigas ignorante y seas más cómodamente manipulada"? 

        ¿Será posible que no nos dé una horrorosa vergüenza haber sido engañados durante 1.700 años, precisamente por los que se decían nuestros guías? 

        ¿Se puede hacer un ridículo mayor delante del resto del mundo?

        El tema es tan escalofriante, tan impensable, que hace falta tiempo para calibrar todas las consecuencias, para percatarse de dónde estamos. Estamos en la cuna. Y no cabe desviar al mirada, mirar la cielo, silbar y fingir que no nos hemos dado cuenta. Eso valía antes. Ahora ya no.


        En Diciembre vamos a despedir a esta Sección, que está siendo sustituida por otra actividad mucho más completa y amplia, el blog creado en torno a "Simón, opera magna". Ya he indicado que conocía la existencia de Simón y la inmensa falsificación creada desde 5 años atrás. Antes de escribir "El Grupo de Jerusalén", el libro "Simón, opera magna" ya estaba escrito. Porque fue lo que más me impactó. Y es que realmente la noticia no era para menos. Todas las aportaciones hechas a esta Sección lo han sido desde el conocimiento de cuál es la base de nuestra religión. 

        Ahora que ya se ha desvelado el secreto mejor guardado de la Historia, no tiene sentido seguir manteniendo el velo echado. No obstante, no todo el trabajo está hecho. Creo que a partir de este momento el trabajo no he de hacerlo yo, sino el resto del personal. La sociedad tiene que decidir si rompe el corsé que lleva 17 siglos apretándole las costillas o si va a seguir cabizbaja, aguantando lo que le echen. Y yo voy a ver desde la barrera si mis contemporáneos tienen la fuerza suficiente como para exigir que la verdad prevalezca en algo tan vital como sus propias existencias. 

        Mantengo que no tienen sentido ciertas manifestaciones multitudinarias en contra de abusos cometidos a miles de kilómetros de distancia o contra personas que uno no ha visto en su vida, por más que la solidaridad nos haga sentirnos cercanos a ellas, y luego cerrar la boca y agachar la cabeza cuando el abuso y la manipulación te la están haciendo no ya en tu casa, sino en tu propia habitación, con tu propia vida. He tenido muchos meses y años para reflexionar y darme cuenta de que el libro que iba a dar a la luz era, además de un libro, un termómetro. Un termómetro que mide la temperatura de toda una sociedad. De mi sociedad. 

        En estos momentos estoy dubitativo, expectante. No hay que pretender que las cosas vayan a mayor velocidad que a la que pueden ir. No es posible determinar cuál es la velocidad justa, pero una velocidad sí es esperable que haya. La que sea, pero una. Aún hay pocos elementos para captar cuál es esa velocidad. Sólo han pasado dos meses y una semana de la divulgación del libro. No voy a hablar aún de silencios, aunque otros ya lo hacen. Seguiré esperando. Confiado en la gente que me rodea. Pero el plazo no puede durar años. Entiendo que la reacción deberá surgir en los 12 meses siguientes a la divulgación del libro, o pensaré que aún era demasiado pronto para que mis contemporáneos se hicieran dueños de sus propios destinos.

        El lector que ha llegado hasta aquí debe saber dónde encontrar una cantidad casi infinita de material sobre la nueva perspectiva que se ha abierto para discutir sobre Cristianismo primitivo. La dirección es la que sigue:

http://simonoperamagna.blogs.com

        Creo que no exagero al decir que en ese blog, que es un periódico gratuito colgado de la red, hay ya hoy el doble de páginas escritas que las que tiene el libro "Simón, opera magna". Eso es lo que me ha impedido dedicar tiempo a otras cosas, como actualizar esta web. No obstante, ese fallo no se volverá a repetir. 

        Allí nos veremos, amigo visitante, si el Cristianismo primitivo y tu realidad trascendente te inquietan un tanto así. Porque a mí me interesó la mía estamos en contacto. Un abrazo.


                                            

 

Resumen de

“El Grupo de Jerusalén y los Evangelios que generó "

Tras haber estudiado la doctrina de varios Maestros, quise conocer el proceso de redacción de los libros en que se basan nuestras creencias, el Nuevo Testamento. 

        Primeramente me ambienté, analizando las Cartas de "Santiago" y Juan y luego las de "Pablo".  La lectura simultánea de las cartas y de la vida de "Pablo", que eso es Hechos, resultó muy clarificadora. Ambas obras, las cartas y Hechos, tienen como autor/secretario a "Lucas".

Estudié a fondo el Evangelio según Tomás, oficialmente gnóstico y muy posterior. Creo probar en el libro que fue anterior y tan auténtico como para ser el primer escrito que vio la luz y del que casi todos los autores posteriores copiaron o se inspiraron. 

Vino luego el estudio de "Marcos", el primero de los "Evangelios sinópticos". Sabía de una cuña añadida a "Marcos" y descubrí otras dos. Ello implicaba que "Marcos" actual no era el relato original. Para encontrar el original, formé un método filológico elemental, compuesto de 13 instrumentos de búsqueda. Con él obtuve "Marcos" original, escrito muy reducido, cuyos capítulos tenían el mismo número de versículos. Apliqué el mismo método a Juan actual y obtuve Juan original, auténtico escrito de Sabiduría. 

Apliqué luego el método al Apocalipsis, obra de "Pablo" y no de Juan, y a la carta de "Pablo" a los Romanos.  En los cuatro casos citados los añadidos suponen el 90 % del texto actual, por lo que en lugar de interpolación habría que hablar de manipulación descarada.

Finalmente procedí, con todos los datos obtenidos, a la reconstrucción de lo sucedido en el siglo I. Durante toda esta investigación, que había durado tres años, una pregunta venía con frecuencia a mi mente: "¿Por qué tú lo descubres todo y los demás, nada?" Un análisis inesperado vino a darle respuesta. Y fue la peor de todas las posibles. Con unas reflexiones personales finaliza el libro.

El valor de este libro es la obtención del relato original de Juan sobre la vida y enseñanzas del "Jesús" histórico, más dos cartas atribuidas a Juan y a "Santiago". Son textos de Sabiduría que muestran cómo realizar el objetivo de la vida. La respuesta está en ese “ojo interior” que es preciso poner en marcha y del que hoy en Occidente nadie habla. Y eso que nos decíamos seguidores del Maestro bueno.

 

 


 

 

El autor

 

 

  Fernando Conde Torréns

     Nace en Irún (Guipúzcoa) en 1.945. A los dos años sus padres vuelven a Pamplona.

   Realiza sus estudios en Pamplona, Vitoria (Peritaje Industrial) y Bilbao (Ingeniería Industrial). Trabaja en la Empresa privada de 1.970 a 1.995.

    Se dedica a la docencia desde 1.995. Obtiene plaza como Profesor Titular de Escuela Universitaria en Diciembre de 1.999 (Universidad de la Rioja). Obtiene el grado de Doctor en Marzo de 2.001 (Universidad Pública de Navarra).

     Fruto de un interés personal y durante los últimos 20 años compagina sus obligaciones profesionales con la investigación sobre la historia de las ideas (Filosofía y Religión). El poder traducir latín, griego koiné y hebreo bíblico le permiten acceder a los escritos en su idioma original.

      Es autor de una veintena de libros, de los que ha editado “El Grupo de Jerusalén y los Evangelios que generó”, "Simón opera magna" y "La Salud".

 

 

 


DIARIO DE NOTICIAS

 

 

 

 

 


EL CORREO ESPAÑOL

Edición La Rioja

 

 

 

 

 


EL PERIÓDICO DE ÁLAVA

 

 

 

 

 


EL CORREO DE ANDALUCÍA

 

 

 

 

 


DIARIO DE NAVARRA

 

 

 

 

 


EL CORREO ESPAÑOL (2)

Edición La Rioja

 

 

 

 

 


HUELVA INFORMACIÓN

 

 

 

 

 

 

 


Más Allá de la Ciencia.

Nº 170.  Abril 2.003.

 

 

 

 De "Las palabras prohibidas de Jesús", por Concha Labarta.

 

       

                                                                                                     

 

 

 

 

 


El Faro de Vigo

 

 

 


Información de Alicante

 

 

 

Fernando Conde Torrens es autor de "Simón, opera magna","El Grupo de Jerusalén", "La Salud" y una serie de artículos sobre el mundo de las ideas. En www.sofiaoriginals.com expone los resultados de sus investigaciones sobre la eterna búsqueda del ser humano.